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¿Por qué el oro de 18k? El secreto detrás del metal más preciado en alta joyería

En Espaliú Berdud, sabemos que una joya es más que un simple adorno; es una inversión, una historia y un legado. Y en el corazón de cada pieza exquisita que creamos, hay un protagonista indiscutible: el oro. Pero no cualquier oro. Nos referimos al oro de 18 quilates (18k) o 750 milésimas, la elección predilecta de los maestros joyeros de alta gama.

El término 750 milésimas hace referencia a la pureza del oro: 750 partes de oro puro por cada 1000 partes de la aleación. Esta denominación, que encontrarás grabada en todas nuestras joyas de oro de 18k, es la garantía de que estás adquiriendo una pieza con 75% de oro puro, el equilibrio perfecto entre pureza, durabilidad y belleza.

Si alguna vez te has preguntado por qué una joya tiene un valor tan significativo y un brillo que perdura en el tiempo, la respuesta a menudo se encuentra en este metal noble de 750 milésimas. Acompáñanos a descubrir el secreto detrás de la fascinación por el oro de 18k – 750 milésimas y por qué es la base de las creaciones que nos enorgullece firmar.

El ‘quilate’: la clave para entender el oro

oro de 18k

Antes de sumergirnos en los detalles del oro de 18k, es fundamental entender qué significa la unidad de medida que lo define: el quilate. A diferencia del quilate de las piedras preciosas, que mide el peso, el quilate en el oro mide su pureza.

El oro puro, en su estado más natural, es de 24 quilates (24k). Es 100% oro. Sin embargo, en este estado, es un metal increíblemente blando y maleable. Si hiciéramos una joya con oro de 24k, se deformaría con facilidad, se rayaría con el simple roce y perdería su forma con el uso diario. Por esta razón, el oro puro no es ideal para la fabricación de joyas que se usarán de forma habitual.

Para conferirle durabilidad y resistencia, los joyeros mezclamos el oro puro con otros metales, conocidos como aleaciones. Estos metales, como el cobre, la plata, el zinc, el paladio o el níquel, no solo endurecen el oro, sino que también pueden influir en su color, dando lugar al oro amarillo, blanco o rosa.

La balanza de la perfección: oro de 18k vs. 14k y 9k

oro de 18k

Aquí es donde entra en juego la diferencia crucial entre los distintos tipos de oro que encontrarás en el mercado:

  • Oro de 9k: Contiene 9 partes de oro puro y 15 partes de aleaciones. Esto se traduce en que solo el 37.5% de la joya es oro. Debido a su menor contenido de oro, es más duro y resistente a las rayaduras, pero su brillo es menos intenso y, con el tiempo, las aleaciones pueden reaccionar con la piel o el ambiente, alterando su apariencia.
  • Oro de 14k: En este caso, la proporción es de 14 partes de oro puro y 10 partes de aleaciones. El contenido de oro es del 58.3%. Es una opción popular en algunos mercados por su equilibrio entre durabilidad y valor, siendo más resistente que el 18k pero con un brillo inferior.
  • Oro de 18k: Este es nuestro estándar de calidad. Compuesto por 18 partes de oro puro y 6 partes de aleaciones. El 75% de la joya es oro puro, el porcentaje más alto utilizado en joyería fina que garantiza la combinación perfecta de cualidades.
Tipo de OroPorcentaje de Oro PuroDurezaBrillo y ColorValor
9k37.5%AltaMenos intensoBajo
14k58.3%MediaMedioMedio
18k75%IdealMáximoAlto

Las 3 razones por las que elegimos el oro de 18k

oro de 18k

En Espaliú Berdud, nuestra decisión de trabajar exclusivamente con oro de 18k no es casualidad. Se basa en tres pilares fundamentales que definen nuestra filosofía como joyeros:

  1. Belleza y brillo inigualables: Gracias a su alta concentración de oro, las joyas de 18k poseen un brillo y una riqueza de color mucho más intensos que sus contrapartes de menor pureza. Este resplandor dorado es lo que tradicionalmente asociamos con la alta joyería y es el que mejor resalta la belleza de las gemas que engarzamos.
  2. Durabilidad y resistencia ideales: Si bien el oro de 18k no es tan duro como el de 9k, es la pureza ideal para garantizar que la joya mantenga su integridad estructural. Su maleabilidad justa nos permite a los artesanos trabajar con precisión en los detalles más finos sin comprometer la solidez de la pieza. Una joya de 18k está diseñada para resistir el paso del tiempo, ser usada diariamente y, si es necesario, ser restaurada por nuestros expertos.
  3. Valor como inversión: El oro de 18k tiene un valor intrínseco significativamente más alto que el de 14k o 9k. Al comprar una joya de 18k, estás adquiriendo una pieza con un valor sustancial de metal precioso. No solo es una compra de belleza, sino también una inversión segura, un tesoro que puedes legar a las futuras generaciones.

Una inversión en calidad y tradición

En Espaliú Berdud, cada anillo, pendiente o collar que sale de nuestro taller de Córdoba es una manifestación de nuestra pasión por la artesanía. Elegimos el oro de 18k porque honra nuestro compromiso con la excelencia. Es un metal noble que nos permite fusionar la tradición con la innovación, creando piezas que no solo deslumbran, sino que también atesoran un valor duradero.

Cuando eliges una joya nuestra, no solo te llevas un objeto bello. Te llevas una pieza de la historia de la joyería, elaborada con el metal más noble y puro, una joya para toda la vida. Conoce la experiencia de personas que ya han confiado en nuestras joyas para momentos importantes de sus vidas.

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